La ciudad se vuelca al completo para ofrecer su mejor imagen y encandilar a los turistas de los cruceros Norwegian Dawn y Azamara Quest en una jornada inédita en la que el centro histórico volvió a florecer con fuerza
Se dejaban ver por todas partes. En las murallas, en la Iglesia del Pueblo, en nuestro faro centenario, frente a la estatua de Pedro de Estopiñán o echándose una foto con la imagen del actor Antonio César Jiménez Segura.
Evitar encontrarse con algunas de las más de 4.000 personas que desembarcaron este miércoles en Melilla de los cruceros Norwegian Dawn y Azamara Quest era misión imposible, especialmente por el recinto amurallado del Pueblo y el centro histórico, rebosante de vida con la llegada de estas personas, de las cuales 3.000 son turistas y 1.300 miembros de la tripulación, y que no dudaron un instante en conocer a fondo la ciudad de las cuatro culturas.
La ciudad era consciente del reto que tenía por delante, y por eso echó toda la carne en el asador para hechizar a los turistas, la mayoría de ellos ingleses y norteamericanos, desde el primer minuto.
Gobierno local, Autoridad Portuaria, la empresa de cruceros ITM Group, hosteleros, comerciantes… Todos se volcaron para acicalar la ciudad y ofrecer la mejor imagen y el mejor servicio a unos turistas impresionados con la postal norteafricana.
Así, y de un modo u otro, la presencia de los cruceristas contagió al resto de la ciudad, sobre todo el centro histórico, rebosante de vida con ocasión, además, de la Feria Outlet organizada por Promesa y la Asociación de Comerciantes de la Zona Centro.
“Esto es un hervidero humano”, dijo sin tapujos el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, quien no ocultó su alegría ante la gran masa de personas entre residentes y foráneos que transitaban por la ciudad.
“Si hoy (por ayer) sale bien, , si hoy salen contentos todos, entonces saldremos como un cohete para que Melilla sea un puerto turístico de cruceros y un vector económico importante en la economía de la ciudad”, aseguró.
La primera autoridad melillense agradeció tanto al Puerto, como a Turismo y al resto de administraciones y entidades implicadas la labor realizada “para que la gente esté contenta”. “Esto va a ser un antes y un después a partir de hoy”, aseguró.
También expresó su satisfacción el vicepresidente primero del Gobierno local, Miguel Marín, por ver las calles “llenas” de turistas disfrutando de la ciudad y con bolsas de compras en las manos. “Ese es el camino, ese es el futuro”, sostiene, afirmando que se reunirá con comerciantes y hosteleros para hacer un balance de la jornada.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ángel Quevedo, ha subrayado la “relevancia histórica” del atraque simultáneo de dos cruceros en el puerto, un hecho que considera “un paso decisivo” en la consolidación del destino melillense dentro del turismo de cruceros.
Emoción en la Plaza de Toros
La trascendencia de esta cita para la localidad norteafricana no era para nada baladí, y por ello, era preciso un gran cartel de presentación de Melilla como ciudad de las culturas.
Ese cartel no fue ni más ni menos que un espectáculo único donde los caballos, la danza y la música se unieron para celebrar la esencia multicultural de Melilla, y que recibió el calor y cariño de los turistas. El mismo cariño que la ciudad les dio a ellos.










