La plantilla de la U.D. Melilla reanudó este lunes los entrenamientos tras regresar el pasado domingo de tierras jerezanas, donde sufrió una cruel derrota en los instantes finales, tras llegar a dominar por 0-1 hasta el minuto 84. Sin tiempo para las lamentaciones, el equipo se puso manos a la obra para afrontar una semana con doble compromiso.
El primero de estos encuentros será este miércoles, en el partido aplazado frente al C.D. Extremadura, que se disputará a las 18’00 horas en el Estadio Francisco de la Hera. Este choque corresponde a la 23ª jornada del Grupo IV de la Segunda Federación y no pudo jugarse el pasado 15 de febrero debido a la cancelación del vuelo que debía trasladar a la expedición melillense a Granada.
Posteriormente, el conjunto azulino recibirá el próximo domingo al C.F. Lorca Deportiva, octavo clasificado, en el Estadio Municipal Álvarez Claro (12’00 horas), en partido correspondiente a la 28ª jornada.
En la sesión de este lunes, el cuerpo técnico de Miguel Rivera dividió a la plantilla en dos grupos sobre el césped del anexo del Álvarez Claro. Los jugadores titulares en Chapín realizaron un trabajo de recuperación basado en estiramientos, activación y carreras suaves, completando la parte final de la sesión en el gimnasio.
El resto de la plantilla llevó a cabo un entrenamiento compensatorio de mayor intensidad en las instalaciones municipales, con el objetivo de mantener el ritmo competitivo de cara al partido intersemanal. La nota positiva fue que todos los jugadores completaron la sesión sin problemas físicos aparentes y se encuentran disponibles para el técnico malagueño.
El equipo volverá a ejercitarse este martes en horario matinal, en la última sesión preparatoria en Melilla antes de poner rumbo a Almendralejo a mediodía, donde buscará sumar tres puntos vitales frente al conjunto extremeño.



