La plantilla de la U.D. Melilla ha comenzado este lunes una nueva semana de trabajo con la mirada puesta en un objetivo claro: reencontrarse con la victoria este domingo en el Estadio Municipal Álvarez Claro ante el Salerm Puente Genil y cambiar el rumbo de esta recta final de Liga, en la que se ha complicado de cara su objetivo de mantener la categoría, ya que son siete puntos los que le separan de los puestos de permanencia, cuando tan solo quedan trece jornadas de Liga y 39 puntos en juego.
El conjunto azulino regresó a los entrenamientos un día después de su vuelta de Jerez, donde encajó una nueva derrota a domicilio frente al Xerez C.D. (1-0) en Chapín. Por ello, el vestuario es consciente del delicado momento que atraviesa el equipo y asume la importancia de la próxima cita liguera, fijada para el domingo a las 12’00 horas, como una oportunidad clave para recuperar sensaciones y sumar tres puntos ante su afición.
Como suele ser habitual tras un encuentro, la sesión estuvo dividida en dos grupos. Los jugadores que partieron de inicio realizaron trabajo regenerativo, con ejercicios suaves sobre el césped y una posterior sesión de recuperación en el gimnasio.
Por su parte, el resto de la plantilla completó un entrenamiento de mayor intensidad, orientado a mantener el ritmo competitivo y equilibrar las cargas de trabajo.
El plantel que dirige Javi Motos disfrutará este martes de su día de descanso y retomará la actividad el miércoles, cuando comenzará a intensificar la preparación del choque frente al Salerm Puente Genil.



