En cambio, Asturias (265,2%), Galicia (231,6%) y Castilla y León (230,7%) lideran el ranking de envejecimiento, con más del doble de población mayor de 64 años que menor de 16, según un estudio realizado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco
Ceuta y Melilla se sitúan como las únicas regiones españolas con mayor proporción de jóvenes de toda España con un 74,4 % y un 60,4 % respectivamente, mientras que Asturias (265,2%), Galicia (231,6%) y Castilla y León (230,7%) lideran el ranking de envejecimiento, con más del doble de población mayor de 64 años que menor de 16.
Estos son los datos que expone un estudio realizado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, que señala que el índice de envejecimiento en España alcanzó el 148 % en 2025. Es decir, que se contabilizan 148 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 años, 5,7 puntos porcentuales más que en 2024, cuando se registró un 142,3%.
El informe, titulado ‘Envejecimiento y edadismo laboral’, y basado en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que «en el año 2025 las cifras de envejecimiento en el país han vuelto a sorprender al alza, experimentando el mayor crecimiento de toda la serie histórica».
Esta cifra, según indica el análisis, contrasta con la de 1999 cuando se registró un índice de envejecimiento del 99,8 % y el país presentaba prácticamente la misma proporción de personas mayores de 64 años, que de menores de 16.
“España, país envejecido”
Según el informe, fue a partir del año 2000 cuando «España se convierte en un país envejecido, con una tasa de envejecimiento que supera el 100 % (103,3 %) y que aumenta velozmente cada año»; experimenta «cierta contención» entre 2003 y 2009, «probablemente debido al impacto de los flujos migratorios»; vuelve a incrementarse a partir de 2010 y se «dispara» un 18 % en el último lustro.
Los autores del informe señalan que España afronta «una paradoja estructural» pues «mientras la población envejece y la fuerza laboral es cada vez más sénior, el mercado de trabajo continúa desaprovechando a los profesionales mayores de 45 años y perpetuando barreras que limitan su empleabilidad».
Así, señalan que el paro de larga duración afecta al 34% de las personas desempleadas en el país, una cifra que se eleva hasta el 48,5% en el caso de las personas mayores de 45 años, y que sigue incrementándose progresivamente con la edad.
«El índice de envejecimiento no deja de crecer y esta realidad demográfica coloca a nuestro país ante un desafío estructural que no admite más demoras», ha indicado el director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero.



