El entrenador del Club Balonmano T-Maravilla Melilla, Faisal Salmi, destacó el carácter y la entrega de su equipo para conseguir una importante victoria ante el líder UCAM Murcia (26-19), un resultado que permite a las melillenses escalar hasta la séptima posición de la tabla con 14 puntos. El preparador melillense subrayó que el equipo jugó “con todo, con el corazón, con raza y con carácter”, en un partido que calificó como clave para confirmar el buen momento del conjunto en este inicio de 2026.
Faisal Salmi destacó especialmente la actitud y el trabajo colectivo desplegado durante los sesenta minutos. “Estamos bastante contentas, sobre todo con el trabajo y la actitud del equipo, por cómo luchó durante todo el partido. Hubo fases que se pueden considerar de las mejores de toda la temporada. Es cierto que en los primeros diez minutos de la segunda parte tuvimos un pequeño bloqueo, algo en lo que seguimos trabajando para mejorar, pero durante cuarenta y cinco minutos el equipo estuvo espectacular a nivel defensivo”.
También subrayó la solidez mostrada atrás y la implicación de todo el grupo para frenar al líder. “Todo el mundo estuvo a una, replegando para evitar los contraataques, cuidando la pérdida de balón y siendo claras en los lanzamientos. Sabíamos que nos enfrentábamos a la mejor portera y al equipo menos goleado, así que no era un partido fácil ni un reto sencillo, pero haberlo superado con creces nos da un impulso moral importante, especialmente después del partido de Ceuta”.
Asimismo, puso en valor el crecimiento del equipo y la mejora anímica tras los últimos resultados. “Sabemos el nivel que tenemos y hasta dónde podemos llegar. Seguimos escalando y sumando, pero todavía quedan muchísimos partidos, aunque este triunfo ha sido un golpe en la mesa para decir ‘aquí estamos’. El Pabellón Lázaro Fernández debe ser una pista difícil, y nuestro reto es seguir creciendo y mejorando jornada tras jornada”.
El técnico del Maravilla Melilla también hizo referencia al inicio de temporada y al proceso del equipo, más allá de los resultados. “No éramos tan malas cuando perdimos algunos partidos por uno o dos goles ante rivales muy fuertes. Creo que ya entonces se hacían muchas cosas bien, aunque no llegaba la victoria. Ahora el trabajo se está viendo acompañado por resultados positivos”.
Por último, advirtió de la enorme igualdad de la categoría y del nivel de exigencia que queda por delante. “Nos están tocando partidos muy complicados, ya que el próximo domingo nos enfrentamos al Ciudad Imperial, tercer clasificado. En esta categoría nadie baja los brazos, hay una lucha durísima en todas las zonas. Cada salida va a ser dificilísima. Estoy muy contento, sobre todo por la actitud, por el corazón, la raza y el carácter que mostró el equipo. Se jugó como una final y eso se contagia también al público, que cada vez responde más en la grada”.



