Agentes de la Policía Nacional destinados en el Grupo de Atención Ciudadana (GAC) de la Jefatura Superior de Melilla llevaron a cabo en la noche del pasado 5 de enero una actuación decisiva que permitió salvar la vida de una mujer de 70 años que se encontraba gravemente herida y desangrándose en el interior de su domicilio, situado en la zona del Hipódromo.
Los hechos ocurrieron sobre las 23:00 horas, tras recibirse varias llamadas de auxilio a través de la Sala CIMACC 091, en las que se alertaba de que una mujer pedía ayuda de forma desesperada desde el interior de su vivienda. De manera inmediata, un indicativo “Zeta” se desplazó al lugar con carácter urgente, haciendo uso de los sistemas acústicos y luminosos para priorizar la intervención.
A su llegada, los agentes escucharon los gritos constantes de auxilio procedentes del interior de una vivienda que se encontraba completamente cerrada e inaccesible. Ante el temor fundado por la vida de la mujer y al no existir medios alternativos de acceso, los policías procedieron a forzar la puerta de entrada al domicilio.
Una vez en el interior, comprobaron que la mujer se encontraba sola, tendida en el suelo boca abajo, atrapada entre la cama y un mueble, sin capacidad para moverse y con un abundante sangrado facial, presentando lesiones de gravedad.
De inmediato, los agentes solicitaron la asistencia de los servicios sanitarios y de emergencias, coordinando la intervención de una ambulancia y de los bomberos. Estos últimos tuvieron que proceder a la evacuación de la víctima por la ventana del salón mediante una escalera mecanizada, dada la imposibilidad de hacerlo por otros medios.
La mujer fue trasladada al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Melilla, donde fue atendida por el personal médico, que diagnosticó fracturas en la mandíbula y el pómulo, así como la pérdida de varias piezas dentales.
Esta intervención pone de relieve, una vez más, la importancia de la colaboración ciudadana, así como la profesionalidad, rapidez de respuesta y vocación de servicio público de la Policía Nacional, cuyos agentes actúan diariamente para proteger la vida y la seguridad de los ciudadanos, incluso en situaciones de máximo riesgo.
La Policía Nacional reafirma así su papel esencial como garante de la seguridad ciudadana y su firme compromiso con la atención inmediata a las personas más vulnerables.



