Políticas Sociales asegura que la municipalización de la Gota de Leche evitará los atrasos en el pago de las nóminas y deja claro que la comparación entre este centro con la Purísima “no se sostiene ni jurídica, ni técnica, ni políticamente”
Coalición por Melilla (CPM) ha alabado el reciente anuncio del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, durante una copa de navidad en el Hotel Melilla Puerto, de que los trabajadores del Centro Asistencial ‘La Gota de Leche’ formarán parte de una sociedad pública a partir de este año y, de este modo, la plantilla dependa directamente de las arcas de la Ciudad Autónoma.
Aunque la formación localista ha felicitado a los trabajadores del centro por dicha noticia -anunciada durante una copa de navidad que dicen que costó 9.000 euros-, les ha advertido que “no se fíen” del Gobierno local, puesto que sus promesas “ya se han incumplido antes”.
Aun así, no entiende que se excluya a los trabajadores del centro de menores de la Purísima de dicha municipalización.
“Los trabajadores de Purísima realizan el mismo trabajo pero en condiciones mucho mas precarias, sobre todo al quitarles vigilantes de seguridad, no contar con instalaciones dignas, ni equipos de trabajo, al sufrir diariamente riesgos eléctricos, tener que manipular cargas como ollas calientes sin seguridad ni artilugios que se lo faciliten, tener que utilizar sus propios vehículos para el traslado de menores o enviar partes desde sus propios móviles, con el consiguiente riesgo que conlleva de vulneración de la Ley de Protección de datos y la terrible discriminación en cuanto a salarios”, ha argumentado la diputada cepemista Cecilia González, que pide a la consejera de Políticas Sociales, Randa Mohamed, que encargue un estudio con el fin de garantizar las “garantías mínimas” para la salud de los residentes y trabajadores del centro ante el riesgo de presencia de amianto en las instalaciones.
Así pues, la dirigente localista ha vuelto a pedir al Ejecutivo regional que “no discrimine a los trabajadores de Purísima” y municipalice el servicio “como es de justicia”.
En esta misma línea se ha expresado el diputado y portavoz de Somos Melilla, Amin Azmani, que ha dejado claro que “no puede ser que unos centros” se puedan municipalizar y “otros no”, en referencia a La Purísima, el Gámez Morón o las ludotecas.
“No se sostiene”
La titular de Políticas Sociales ha explicado por su parte que lo que plantea el Gobierno melillense con la Gota de Leche “no es un cambio de modelo asistencial, sino tratar de una forma jurídica adecuada un servicio que ya es público con el objetivo de normalizar la situación, reforzar la seguridad jurídica, la eficacia y la eficiencia en la gestión y garantizar la sostenibilidad futura”.
Ha defendido la municipalización del centro porque, tal y como asegura, va a evitar el atraso en el pago de las nóminas de los trabajadores porque, en el caso de que se tuviera que hacer mediante subvención nominativa, el procedimiento sería mucho más lento.
Por otro lado, considera “electoralista” la comparación que hace CPM del Centro Asistencial con la Purísima, que “no se sostiene ni jurídica, ni técnica, ni políticamente”.
“La municipalización de un servicio público no es un eslogan. Debe cumplir requisitos estrictos de viabilidad económica, eficacia, eficiencia, y debe estar propuesta y validada por los servicios técnicos competentes de la Ciudad Autónoma”, ha argumentado, dejando claro que “no es un procedimiento que deba hacerse por presión política ni por interés partidista.
“Nefasta gestión”
Por otro lado, Mohamed ha asegurado que, debido a la “nefasta gestión” del anterior Gobierno en Purísima, la Ciudad ha tenido que abonar casi un millón de euros, recordando a González, su predecesora en el cargo, que la primera demanda ha supuesto un pago de 920.000 euros “y aún nos quedan dos más”. Además, ha recordado que, al negarse el anterior Gobierno a firmar la prórroga de dos años, la empresa anunció un despido colectivo “por lo que el daño humano fue lo más grave”.
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