La Asociación Empresarial del Seguro (Unespa) ha cifrado en 135.000 los vehículos asegurados que en 2018 sufrieron un robo, siendo los turismos lo más perjudicados, con un 88% del total, seguidos de las furgonetas, con un 9,3%. Las ciudades de Melilla, Sevilla y Dos Hermanas (Sevilla) son las más peligrosas en cuanto a robos de vehículos asegurados se refiere. Melilla duplica, con un 197,3% de probabilidad de robo que en el conjunto de España, a Ceuta, que tiene un 96,01%. En todas estas localidades es entre dos y tres veces más probable sufrir un robo que en el resto de grandes poblaciones de España. Al mismo tiempo, el informe revela que el robo afecta principalmente a vehículos de más de diez años.
Unespa señala que un 63% del parque móvil nacional está protegido frente a esta eventualidad, lo que se traduce en 19,7 millones de vehículos que cuentan con protección en caso de robo. Sin embargo, esta protección la contratan principalmente coches (92,1%), mientras que en el resto de categorías de vehículos es «residual».
Por norma general, unos seis o siete conductores de cada diez suelen proteger sus vehículos frente a una sustracción, pero esta proporción cambia con la edad, ya que los conductores que superan los 65 años son los que menos se aseguran.
A pesar de esto, los robos de vehículos asegurados siguen una tendencia descendente en los últimos años. En 2010 se producían en torno a 227.000 percances, un 40,5% más que en 2018.