Mohamed, Belén y Farah son tres de los participantes en la primera Lanzadera de Empleo de Melilla que ayer se animaron a contar su experiencia ante las cámaras. Los tres tenían en común que habían terminado su formación y estaban en paro sin encontrar una salida a la falta de oportunidades de empleo aquí en Melilla o fuera de ella.
Para los tres, apuntarse a la Lanzadera de Empleo está resultando toda una experiencia. Se muestran entusiasmados porque ven un poco más cerca la posibilidad de encontrar un puesto de trabajo, ahora que han descubierto nuevas herramientas a las que sacar el mayor provecho. También han encontrado nuevos compañeros para ayudarse los unos a los otros en el objetivo común, han ganado en autoconfianza. Con los conocimientos que van adquiriendo, ellos mismos han podido detectar cuáles son los errores que cometían y que, probablemente, les suponía un obstáculo a la hora de encontrar trabajo.
“Ahora estamos más preparados, aunque llevemos sólo un mes”, apuntó Mohamed El Moukthari, un melillense de 23 años que es auxiliar administrativo y le gustaría encontrar trabajo en ese campo.
Belén Ramírez, de 27 y con experiencia laboral en Canadá, se mostró esperanzada de que el máximo número de integrantes del equipo logren trabajo: “Cada día se aprende una cosa nueva. Excepto estar parado, todo suma y está siendo una experiencia bastante buena”, apuntó esta joven.
Su compañera Farah Bussian, publicista de 27 años, ve en la Lanzadera una oportunidad para tener “un margen de error para mejorar y desarrollar habilidades personales y profesionales”.



