El PSOE no ha solucionado las deficiencias en el Centro Polivalente de Mayores de Melilla, convirtiéndose en un «peligro público» para los residentes. El PP ha exigido la dimisión de la delegada del Gobierno por su gestión negligente. Además, se denuncian problemas de personal, sobrecarga de trabajo y falta de climatización adecuada. El sindicato de enfermería SATSE ha denunciado un ambiente tóxico y una fuga masiva de personal. Se critica también el aumento de puestos directivos en la residencia. En resumen, una situación de absoluta indignidad para los residentes y el personal trabajando en condiciones injustas.