Categorías: Opinión

De lo prometido sobre la prostitución callejera, nada de nada

El viernes, día 30, vi parte de una entrevista que le hacían en la televisión de pago al viceconsejero de Bienestar Social, al que no tengo el gusto de conocer, ni siquiera recuerdo cómo se llama… Era el momento en el que él y la entrevistadora hablaban del problema que Melilla tiene planteado, concretamente la popular barriada de El Real,…

… con la prostitución callejera que, por las noticias que tengo aparte, sigue igual que hace unos meses… O sea, que nada se ha hecho de lo prometido: erradicar de aquel barrio lo que tanto viene molestando a su vecindario desde hace varios años.

Decía el miembro del Gobierno local, que se está haciendo lo buenamente posible para sacar de aquel sector de la ciudad a la prostitución, metidos en ello tanto la Delegación del Gobierno como la Consejería de Seguridad Ciudadana, los cuerpos de seguridad, su viceconsejería, etc., etc., pero que no es fácil conseguirlo con unas personas que ejercen la profesión más antigua del mundo, habiéndose pensado –apuntó- trasladarlas a otro lugar de la ciudad donde no molesten a nadie.

No me negará que lo último anotado –ese traslado de lugar de las señoritas que ejercen dicho antiguo servicio- no es para morirte de una carcajada por no decirle al citado viceconsejero algo malsonante. ¿Por qué, sabiéndose como se sabe de dónde proceden el 95 por ciento de esas señoras o señoritas no se las coge y se envían a sus puntos de procedencia? ¿Qué intereses hay para no tomar esa medida…? ¿A quién o quienes les da igual que el repetido barrio y otros sectores de la ciudad esté lleno de puterío callejero, con lo que ello arrastra, para no terminar de una vez con ellos? Y digo arrastra porque como nadie puede ignorar, a ese ejercicio hay que sumar los grupos mafiosos que viven de él, lo que acarrea las frecuentes peleas, los escándalos callejeros, el consumo de drogas; el que los clientes de las lumis confundan a mujeres, señoras y señoritas, con las que van buscando y, como ya se ha publicado en más de una ocasión, haya un sin vivir continuo en el repetido barrio del Real y otras zonas de la ciudad porque se trata de una plaga que, como no se toma ninguna medida contra ella, se va extendiendo por todas partes. Y un tanto de lo mismo está sucediendo con esos niños (¿?) acogidos en el conocido centro de La Purísima. Pero esta es otra historia de la que nos ocuparemos otro día. De momento, autoridades competentes, empiecen por terminar de una puñetera vez con el problema de ese puterío callejero.

Acceda a la versión completa del contenido

De lo prometido sobre la prostitución callejera, nada de nada

Entradas recientes

En España sólo el 37% de la población trabaja; se trata de un país muy grande sostenido por muy pocos.

El sistema de pensiones en España enfrenta un grave desequilibrio debido al envejecimiento poblacional, baja…

1 hora hace

Investigado en Melilla por una estafa informática de más de 25.000 euros mediante la técnica del “hombre en el medio”

La Guardia Civil identifica al presunto autor tras una investigación conjunta con el Equipo @…

2 horas hace

Fieles y peregrinos tendrán la oportunidad de ver al Santo Padre en sus recorridos en el papamóvil por la capital

El Papa León XIV visitará Madrid del 6 al 9 de junio, realizando cuatro recorridos…

3 horas hace

El Enrique Soler acude al Torneo de Coín 2026

El equipo Mini Masculino del C.D. Enrique Soler pondrá el broche final a la temporada…

4 horas hace

Peña Real Madrid e Higicontrol B debutan en Roses

Los dos conjuntos melillenses se las verán esta tarde (18’30 horas) con el Barcelona BSC…

5 horas hace