Categorías: Opinión

Vidas imperfectas, de Santos Calleja, modifica el inicio de la Guerra Civil en Melilla

Santos Calleja es un maestro y escritor palentino afincado en Melilla que ya ha publicado varios novelas, de una de ella ya hemos dado cuenta en El Alminar. El pasado mes de abril presentó “Vidas imperfectas”, el relato de las vivencias de Cayo Aguilar, un labrador adinerado de un pueblo desaparecido de Castilla, Valdeno del Charcal.

Al llegar al tramo final de su vida, el señor Cayo necesita revelar una parte de su vida, manteniendo el silencio sobre el resto. Para ello escogerá a un muchacho de diferente posición social y gran diferencia de edad, al que revelará los secretos de su estancia en Melilla, como soldado fusilero del Regimiento de Cazadores de Ceuta nº7. A sus confesiones acompañará un “Diario de Campaña” ( que existe en realidad), y que donará a su joven confesor como legado.

Santos Calleja escoge un formato clásico para su novela, pero es que se trata de un escritor costumbrista que forja sus historias en el duro paisaje y clima castellano, crisol de espíritus, templador de ánimos y agostador de vidas. Son personajes y situaciones muy reales, narrados con una gran riqueza de vocabulario, pero sin concesiones a la galería.

El inicio del Golpe de Estado de 1936
Las Fuerzas de Regulares, acantonadas en Nador debieron salir de su acuartelamiento a las cuatro de la tarde, para empezar a ocupar la ciudad de Melilla una hora después, las 17 horas del día 17, como dejara escrito Carlos Seco Serrano, hijo de Edmundo Seco, comandante leal al General Romerales. Algo retrasa su avance a Melilla, y es la Base de Hidroaviones del Atalayón, a cuyo frente se encuentra el Capitán de Aviación Virgilio Leret. El relato del fusilero Cayo Aguilar narra por primera vez lo que sucede allí dentro.

Leret, el primer defensor de La República
Lo que sigue es el relato verbal de Cayo Aguilar en el texto de Santos Calleja. Virgilio Leret, comandante de La Base, impide el acceso a la misma de las fuerzas de Regulares.
— El Jefe del Escuadrón, con un megáfono se le conmina a rendirse:
— El General Romerales se ha rendido sin oponer resistencia. Todos los oficiales han declarado el estado de Guerra. Deber ponerte a las órdenes del Tte. Coronel Seguí, jefe de las fuerzas de Falange.
–No puedo ir contra el poder legalmente constituido. Estoy enterado de lo sucedido en la ciudad, pero esta Base no se unirá a los sublevados. No formaremos parte de la tropelía. ¡ Viva La República ! – gritó impasible Virgilio Leret.
— Eres el único responsable de estos actos y de lo que suceda de ahora en adelante.
— Daré mi vida antes de caer en el deshonor. La deslealtad no forma parte de mí.
— Los pocos soldados que guarnecían la Base adoraban al Capitán Virgilio por su sencillez, trato afable, dotes de mando, liderazgo. Todos siguieron su ejemplo sin necesidad de arengarlos. Un intenso tiroteo se inició de inmediato, esto provocó las primeras bajas entre los atacantes, pero la exigua guarnición y los escasos medios solo les permitieron resistir unas pocas horas. Máxime cuando un Tabor de Regulares rifeños, al mando del comandante Mohamed Ben Mizzian, interrumpió su marcha hacia Melilla para participar en el asalto.
— Esa misma noche, diecisiete de julio de 1936, el capitán Leret y dos alféreces a sus órdenes fueron ejecutados, después de haber sido probablemente torturados.

Este es el dialogo recreado por Santos Calleja, según el relato del labrador Cayo Aguilar, que aporta un testimonio muy novedoso. El resto de los soldados, tanto los pertenecientes a la Base, como otros que estuvieran allí de servicio, debieron permanecer confinados en un hangar. Allí es donde los desolados soldados recibieron la noticia de boca de uno que acababa de incorporarse al grupo: – Acaban de asesinar al capitán Leret. Todos contemplaron abatidos el cadáver de su jefe, en señal de consideración. Petrificados por el dolor, de sus labios apenas salieron unas palabras entrecortadas y heladoras de sentimientos. Cayo Aguilar partió de Melilla en diciembre de 1936 con su regimiento de Cazadores de Ceuta. Ahí se inicia su relato escrito sobre su participación en la Guerra Civil con los sublevados, bando con el que no comulgaba en ideología.

Tenemos aquí pues el testimonio directo que habla del primer defensor de La República, Virgilio Leret. El héroe no reconocido en el reducto franquista de Melilla. Leret no cedió el mando de su base, no fue sometido a la indignidad y la farsa de un Consejo de Guerra, como el general Romerales, el comandante Edmundo Seco, Pablo Ferrer Madariaga, o el capitán José Rotger Canals. Virgilio Leret fue asesinado en esa misma noche, como siempre ha defendido su hija Carlota. No hubo farsa de juicio ni reconstrucción posterior de los hechos.

Acceda a la versión completa del contenido

Vidas imperfectas, de Santos Calleja, modifica el inicio de la Guerra Civil en Melilla

Entradas recientes

El lunes 21 de septiembre se abrirán las puertas a una nueva promoción de alumnos

Este programa deportivo está dirigido a todos los niños y niñas de la ciudad, nacidos…

4 minutos hace

Hanna y Edu Calderay, tercero y cuarto en el Nacional de Trail de Policías Locales

Los atletas de la Policía Local de Melilla, Hanna Hadi Mohamedi y Eduardo Calderay Saavedra,…

6 horas hace

La UGR reafirma su compromiso con Melilla y destaca el talento como clave para el futuro

Romero Imbroda agradece el respaldo de la Universidad de Granada y apuesta por consolidar Melilla…

6 horas hace

El PP avisa a Marruecos que ejercerá «con firmeza» la integridad de España e insiste en culparle de la invasión de Ceuta

El partido reitera que "Marruecos es responsable de lo ocurrido por acción u omisión" de…

6 horas hace

Juan Bravo (PP) contrapone a un Sánchez que “calla de rodillas ante Marruecos” con un Feijóo que “defiende a Ceuta y Melilla”

El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras denuncia la respuesta del presidente del Gobierno ante…

7 horas hace

Madre e hija levantan en Brasil, desde cero, una vivienda con botellas de vidrio.

Edna y Maria Gabrielly Dantas construyeron la "Casa de Sal" en Brasil con 8,000 botellas…

7 horas hace