Nada es casualidad, tampoco el conocer o encontrarnos con determinadas personas. Tampoco que tengamos problemas con nuestro vecino o que nos entendamos mejor con un compañero de trabajo. Posiblemente nos volvemos a encontrar ahora para aprovechar la oportunidad de acabar con tareas pendientes de encarnaciones anteriores.
¿Cómo? Tomando en serio a nuestros semejantes, por ejemplo, escuchándonos mutuamente y ante todo, perdonándonos recíprocamente.
Si consideramos que aquello que nos sucede en esta vida tiene a menudo causas atribuibles a una encarnación anterior, veremos también a Dios de modo muy distinto. Ya no Le acusaremos tan fácilmente de por qué nos sucede esta o aquella «injusticia», y por qué nos ocurre precisamente a nosotros, sino que reflexionaremos hasta qué punto el golpe del destino que nos afecta actualmente se debe tal vez a energías negativas que emitimos en el pasado y que ahora vuelven a nosotros.
Después de la muerte, el alma pasa a los ámbitos del Más allá. Si se va a los niveles más inferiores porque está muy cargada, entonces se encuentra aún atada en la rueda de la reencarnación. Si el alma se ha tornado más luminosa, entonces se ha liberado de dicha rueda y asciende a niveles más altos, a los llamados niveles de preparación, para dirigirse desde allí paso a paso al Hogar eterno que una vez abandonamos.
Acceda a la versión completa del contenido
Todo lo que nos sucede es una oportunidad
Carta del Editor MH, 31/5/2026 Enrique Bohórquez López-Dóriga “El futuro es el tiempo que…
Chamartín inauguró su nuevo vestíbulo tras una renovación de 560 millones de euros que duplica…
La visita del Papa León XIV a España entre el 6 y el 12 de…
La senadora Isabel Moreno defiende que la medida reforzaría las capacidades operativas de las Fuerzas…
La Real Casa de Correos en Madrid se convierte en Centro Internacional de Prensa durante…