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Covid19 Opinión

Melilla y los melillenses merecen una mejor explicación

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Datos vacunación

Como viene siendo habitual desde hace años, la Comisión de Salud Pública acordó el pasado día 5 de octubre, el comienzo de la campaña de vacunación antigripal para esta temporada 2021/2022, fijando su inicio entre la segunda quincena de octubre y la primera semana de noviembre; en su acuerdo consta que este período garantiza un suministro adecuado, optimiza su efectividad y permite adaptarse tanto al patrón epidemiológico de la presentación de la infección como a las peculiaridades de la organización sanitaria en cada ámbito geográfico.

Hace tiempo ya que voces reputadas en Salud Pública, pusieron el acento en la importancia que este año, y para la evolución de la epidemia del Covid-19, iban a tener las enfermedades infecciosas ligadas a la trasmisión respiratoria -en especial, así lo dijeron, la gripe-; incluso este espacio se opinión se hizo eco de la recomendación, de intentar administrar en el mismo acto   la vacuna antigripal y la tercera dosis de la del COVID, que ya se apuntaba como necesaria, y hoy es ya imprescindible. Ello se justifica en lograr una mayor eficiencia sanitaria, minimizar las molestias a los usuarios y alcanzar la mayor cobertura posible.

Con la tendencia actual de repunte de los casos, tanto a nivel nacional como local, es llamativo  que Melilla sea la única autonomía española, en la que aún no haya comenzado la campaña de vacunación antigripal; pero la sorpresa deja su lugar a la preocupación, cuando hoy día 22 de noviembre, ni comienza –y lo que es peor- ni se sabe la fecha de su inicio. 

En la tabla adjunta, los datos señalan que más de la mitad de la C.C.A.A, iniciaron la campaña en octubre, y el resto en la primera semana de noviembre. Mientras, en Melilla, los hechos conocidos del tema, hacen previsible que la vacunación no empiece hasta diciembre, o sea, de un mes a mes y medio después que el resto de España, incluída Ceuta. 

Con este retraso en la gestión del gobierno de Melilla, no sólo se contraviene el acuerdo de la Comisión de Salud Pública citado al inicio, sino que además abre la puerta a un hecho muy importante: los melillenses no tendremos inmunidad ante la gripe hasta mediados de diciembre, en el mejor de los casos.

Y no tranquiliza, sino todo lo contrario, el peregrinaje de las excusas dadas para el retraso por la responsable de Salud Pública, al principio fue el argumento seudotécnico de que la bonanza climatológica de Melilla, minimizaba los efectos del retraso; sobre esto hay que decir que Andalucía y Ceuta son equiparables en ello a Melilla, y qué decir de Canarias. Por lo tanto, suena a justificación pueril, cuando no a simple y llana tomadura de pelo. 

De ahí se pasó a que se había decidido empezar más tarde, porque así se adaptaba mejor la vacunación a los picos de incidencia de la gripe en Melilla, lo que tiene más verosimilitud, pero ocurre lo mismo en otras autonomías y éstas no han cambiado las fechas de inicio; por otro lado, la coexistencia de gripe y COVID-19, era un factor que recomendaba vacunar mucho y pronto de la gripe, porque se minimizaba tanto la clínica del proceso, como la difusión del COVID-19 mediante los síntomas propios de la gripe para ello (estornudos, tos etc..).

Finalmente compareció la responsable de Salud Pública, y no forma voluntaria, sino porque desde el Colegio de Médicos de Melilla o la oposición política al gobierno –en este caso VOX-, pusieron la atención ciudadana en el tema; en su aparición dijo que el retraso obedece a cuestiones de tipo administrativo, o sea, que aún se está en los trámites para la adquisición de las vacunas, de ahí que no pueda comprometerse por ahora, a una fecha concreta de inicio.

Sinceramente hubiera preferido la alegación de otra causa para este retraso, porque a estas fechas que aún no estén adquiridas las vacunas de la gripe –algo que es fijo todos los años-, es una barbaridad, un ejemplo de ineficacia en la gestión y un fracaso en las estrategias de Salud Pública, que puede dar lugar a un verdadero desastre sanitario en Melilla.

Por todo ello, la ciudadanía se merece una explicación coherente, seria y responsable, de por qué no se ha tramitado a tiempo el expediente, si ha sido un problema de informe de legalidad, o de falta de partida presupuestaria, o de logística, o de todo un poco; pero los melillenses nos merecemos que se nos trate como adultos, y se nos informe claramente de porqué este año cuando llegue la gripe, no estaremos preparados para afrontarla. 

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