El acto institucional desarrollado ayer en el Hotel Melilla Puerto con ocasión del Januká de la Comunidad Israelita melillense, vino a poner de manifiesto que eso tan manido de la convivencia entre culturas, de lo que tanto se presume de puertas hacia fuera, no es sólo una frase turística, sino una realidad, porque es posible, sin artificios, que melillenses de distintas confesiones se sienten uno al lado del otro sin más diferencia la lengua en la que se reza a un mismo Dios. El acto institucional desarrollado ayer en el Hotel Melilla Puerto con ocasión del Januká de la Comunidad Israelita melillense, vino a poner de manifiesto que eso tan manido de la convivencia entre culturas, de lo que tanto se presume de puertas hacia fuera, no es sólo una frase turística, sino una realidad, porque es posible, sin artificios, que melillenses de distintas confesiones se sienten uno al lado del otro sin más diferencia la lengua en la que se reza a un mismo Dios.
Ya puede realizar su compra en la “Versión Digital”, en formato PDF, a través de…
Las de Riduan Dris aspiran a lograr su cuarto título copero consecutivo y el tercer…
Se trata de una de las citas más importantes del calendario internacional de vela ligera,…
El GEAS interviene artes para la captura de pulpos en el Barranco del Quemadero y…
Las obras, con un plazo de ejecución de seis meses, modernizarán las instalaciones y las…
La jugadora orensana disfrutó la pasada temporada de unos 17 minutos de juego, en los…