Escribe para buscar

Opinión

La actualidad discurre por el valle de la V

Compartir
Vacunación

No se preveía que el año 2020 traería a la humanidad, el desastre que el virus de la Covid-19 ha causado, incluso los seguidores de la numerología-cuyas bases sentó Pitágoras-, veían sus dígitos como prometedores para crear un nuevo orden para el mundo; ello lo basaban en la presencia dos veces del 2 -número femenino vinculado con la luna-, y del 0 -primer número y por ello dotado de todo el potencial-, si como es el caso está situado a la derecha. No se previó que para el nuevo orden, había que desordenar el existente.

Sin embargo trajo a este virus, que abrió una sucesión de hechos que culminaron en una de las mayores pandemias del mundo moderno, y con ella se hicieron habituales términos como virólogo y vacuna, en la estela semántica de la letra V que parece no tener fin. Porque en 2021 y en España -en concreto en la isla de La Palma y desde el 19 de septiembre-, las entrañas de la tierra se están removiendo y el volcán Cumbre Vieja -de nuevo la v y por duplicado-, está vomitando “furia y fuego”, parodiando la frase del general Máximo en el film Gladiator. 

Con ello los informativos han llenado la actualidad de vulcanólogos, que como antes hicieron los epidemiólogos con la pandemia, ahora aquellos nos están enseñado desde todas las vertientes la erupción del volcán y sus efectos; sin embargo echo de menos, y es lo más importante, la materialización de las ayudas prometidas por el gobierno a los damnificados, y ya vamos hacia los dos meses que esto empezó. 

Empiezo a pensar -y por ello, temer-, si en la gestión de esta crisis no se están repitiendo los errores de la primera fase de la gestión del gobierno de España de la epidemia, que fue de todo menos rápida y diligente, eficaz y eficiente. Y ello nos debe de hacer ser aún más solidarios con los palmeños.

 Volviendo al tema del virus, que la epidemia remite está claro, al menos en los países que, tanto sus gobiernos como sus poblaciones, se han tomado en serio la estrategia de vacunación; así lo indica el mapa de incidencia, en la Europa central -con bajas tasas de vacunación y relajación de las medidas- junto a un mayor rigor climático, la incidencia remonta y en grado muy notable. Mientras en la Europa occidental y meridional, se mantienen las tendencias que expresan un cierto control de la epidemia, sin que ello sea definitivo, por lo que hay que seguir en esa estrategia.

España incluso disfruta una situación mejor que su entorno, y sin duda la alta tasa de vacunación alcanzada está en la base de ello, al igual que ocurre en Melilla; ello en mi opinión, salvo la aún posible aparición de mutaciones mayores del virus, ya no tiene vuelta atrás. 

Y esto no significa que el virus vaya a desaparecer, realmente creo que el virus va a permanecer entre nosotros por mucho tiempo, y deberemos habituarnos a una pauta vacunal de recuerdo, aún por determinar ante la ausencia de estudios de suficiente coherencia científica, con  muestras y períodos de observación de tamaños suficiente; no obstante, apuesto a que será anual o incluso bianual para la población general -quedando exentos niños y adolescentes-, y con una mayor frecuencia en los grupos de población de riesgo.

N.A.- Finalizo con otra palabra incursa en el tema, la que suena como VAR, pero no me refiero al videoarbitraje -y en este punto ruego una licencia gramatical-, la de equiparar la fonética del VAR para referirme al bar, ya que por fin se pueden usar en Melilla las barras de los bares, y muchos de estos establecimientos podrán por fin, “defender” su actividad con todos sus  medios, y con ello su supervivencia. 

Esto ya empieza a ser de verdad la vuelta a la normalidad.

Etiquetas:

También podría gustarte

Deja un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *