Desde el cierre fronterizo en marzo se ha acabado la excusa de que quienes rompen las bolsas de basura y arrojan restos en los alrededores de los contenedores son los rebuscadores del país vecino. Queda de manifiesto que la falta de civismo no entiende de colores ni nacionalidades, y que los melillenses nos bastamos y sobramos para manchar, ensuciar y después quejarnos. En una época de pandemia la limpieza y la desinfección son cuestiones fundamentales, y a la labor de la Ciudad Autónoma hay que sumar el apoyo de los ciudadanos porque también es nuestra responsabilidad cuidar de Melilla. Un poco de civismo, por favor.
Acceda a la versión completa del contenido
El incivismo de los melillenses
LAS DE ÁLEX GÓMEZ TENDRÁN QUE GANAR POR, AL MENOS, CUATRO PUNTOS PARA IMPONERSE EN…
En una tarde de sol radiante y ante una pista Manolo Santana que colgó el…
La U.D. Melilla informa del aplazamiento del encuentro que debía disputar su equipo filial ante…
El Club Voleibol Melilla fue derrotado 3-0 por el Río Duero Soria en la semifinal…
El fútbol melillense, y en especial la UD Melilla, está de luto por la pérdida…