Con la mirada desangelada y el cuerpo cubierto de cicatrices, pero “de frente y con mucho corazón”, Nuestro Padre Jesús de la Flagelación bendijo este Jueves Santo con su benevolencia las calles de la ciudad desde su casa, en Batería Jota, encontrando en el amor que le brindó el pueblo de Melilla el ‘elixir’ y las vendas que necesitaba para ‘cicatrizar’ sus heridas.
Tras él, el brillo de las lágrimas que dibujan el rostro de Nuestra Señora del Mayor Dolor encontraban consuelo en el amor y la felicidad cofrade que numerosos hermanos de la Cofradía de la Flagelación le otorgaron desde el mismo instante en el que cruzó las puertas de la parroquia, bendiciendo con su destello fulguroso el alma de los niños que le ofrecieron sus hermanos.
El trono de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación es obra de Juan Antonio González en 1997. Sustituye al grupo escultórico realizado en los talleres de los Señores Vayseda Barrols y Casabó, en Olot (Gerona). El trono es de la Orfebrería Azahara de Córdoba y se estrenó en 2003.
Por otro lado, el trono de Nuestra Señora del Mayor Dolor es obra de Juan Carlos García en 1994.
La imagen del candelero de la sagrada imagen viste saya y manto granate, bajo palio del mismo color. Sustituye a la primitiva imagen procedente de Madrid, que fue adquirida por catálogo, de las que se hacen en serie.
En 2016 se estrena el nuevo frontal y trasera del palio y los doce varales. El Gloria en el techo de palio representa a nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y en el frontal la Virgen del Pilar.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el real decreto por el que se…
La Fundación Juan March exhibe, hasta el 12 de abril, una muestra coproducida con la Colección SOLO en la que se…
La primera edición, impresa de 1784, de la tragedia 'Numancia', obra de Miguel de Cervantes, publicada por…
Ya está disponible la "Versión Digital" del Diario de Melilla en formato PDF. Permite acceder…
Ambos agentes fueron han sido condenados por supuestamente vender cocaína en el interior de la…
EL PARCIAL DEL SEGUNDO CUARTO (22-9) FUE CLAVE Las pérdidas de balón (19) propias y…