El equipo de fútbol sala MCD C.F. Rusadir en el Pabellón Javier Imbroda.
EL RUSADIR PERDÍA EN CASA Y LA PEÑA REAL MADRID A DOMICILIO
La 23ª jornada del Grupo 5º de la División de Honor Juvenil de fútbol sala no resultó nada satisfactoria para los dos representantes melillenses, ya que ambos caían derrotados en sus respectivos encuentros. Así, mientras el MCD C.F. Rusadir, que jugaba en el Pabellón Javier Imbroda, se veía superado por el Xerez por un marcador de 2-3, el MCD Peña Real Madrid, que viajaba a tierras granadinas, perdía frente al Granada F.S. por 6-4. Los de Yunes Domínguez comenzaban bien el partido dado que a los cinco minutos se adelantaban en el marcador con un tanto de de Rayan. Palomeque empataba poco después, aunque de nuevo Rayan situaba a los suyos por delante en el electrónico cuando se cumplía el 12’. La mala fortuna se cebó con los melillenses, toda vez que encajaban el 2-2 en los últimos segundos del primer periodo. En la segunda mitad, ambos conjuntos dispusieron de ocasiones claras aunque el único que acertaría con la portería contraria fue el jerezano Sasha (2-3), a dos minutos de la conclusión.
En cuanto a los madridistas, lo cierto es que firmaron una mala primera parte que les hacía, pese al gol de penalti obra de Bienve, irse a los vestuarios 3-1 abajo. En la reanudación, los de Raúl Cuenca llegaron a colocarse hasta en dos oportunidades a un solo tanto (4-3 y 5-4), gracias a las dianas de Adam, Bienve y Ayman. Víctor Robles sentenciaba la contienda con el 6-4 final.
Acceda a la versión completa del contenido
Doble derrota para los equipos melillenses
El Club Voleibol Melilla consiguió este domingo su primera victoria de la temporada en la…
El Club Voleibol Melilla comenzó este domingo la temporada en la Superliga Masculina con una…
La U.D. Melilla encajó este domingo su primera derrota de la temporada en el Grupo…
El delegado del Gobierno en Ceuta, David de la Encina, ha cifrado en alrededor de…
EL PARTIDO FUE SUSPENDIDO A 34 SEGUNDOS DE LA CONCLUSIÓN
El presidente de los ‘populares’ remarca que “España no funciona con el motor catalán apagado”