Así como el hombre piensa así es él. Nuestro cuerpo es un cuerpo energético, pues todo se basa en vibración y lo igual atrae a lo igual. La ley de causa y efecto tiene efecto tanto en el alma como en el hombre, es decir que lo que el hombre piensa y cómo vive, se traduce en los posteriores efectos.
Las dificultades, problemas y enfermedades tienen un origen anímico, por eso toda persona es animada a cada instante a organizar espiritualmente su vida, a pensar positivamente y a ser desinteresada. De esta manera las energías en el ser humano pueden ser armonizadas para estar en condiciones de comunicarse nuevamente con las energías eternas, cósmicas y armoniosas. La comunicación con las fuerzas cósmicas armoniosas produce tanto en el ser humano como en la Tierra paz, armonía y amor.
Quien viva en la ley de causa y efecto creará siempre nuevas causas hasta que despierte en el Espíritu y siga las leyes de la paz, de la armonía y del amor. Las consecuencias que siguen a las causas creadas por los hombres son enfermedades, golpes del destino, necesidades y preocupaciones. El ser humano vive en este círculo vicioso tanto tiempo hasta que reconozca que es un ser cósmico que pertenece a la unidad divina, al Espíritu universal. Si el ser humano empieza entonces a dejar crecer en sí esta unidad cósmica, conociendo la esencia de la vida, que es el Espíritu, sanará y por medio de él también el planeta Tierra.
Acceda a la versión completa del contenido
Dificultades, problemas y enfermedades ¿mala suerte?
Los infractores se enfrentan a una sanción de hasta 3.000 euros por depositar placas de…
Suiza avanza en la conversión de CO2 en combustibles, y la startup Aircela, fundada por…
El dispositivo, operativo hasta el 31 de agosto en cinco playas de la ciudad, ofrece…
Se trata de una alero que destaca por su trayectoria tanto en la liga de…
La diputada del PP afirma que la visita del secretario general popular evidencia el compromiso…
La secretaría técnica de la Peña Barcelonista está inmersa en la configuración de cada uno…